Cada día que pasa queda uno menos para que Stan Wawrinka cuelgue la raqueta. El suizo se encuentra disputando su último año como tenista profesional y en todos y cada torneo que ha jugado ha recibido una despedida a la altura de una leyenda que ha ganado tres Grand Slams.

Pero esta última, que tuvo lugar en el ATP Estoril, tiene un significado particular por el hecho de que ha supuesto su último partido en tierra batida.
En esta área , Wawrinka dio una de sus mayores sorpresas proclamándose campeón de Roland Garros en 2015 batiendo en cuartos de final a Roger Federer y a Novak Djokovic en la gran final. Sin embargo , ese no fué su único triunfo sobre el polvo de ladrillo, puesto que en su palmarés asimismo se encuentran seis títulos más : Umag 2006, Casablanca 2010, Oeiras 2013 (actual ATP Estoril), Montecarlo 2014, Ginebra 2016 y 2017.
Y en su último partido en tierra, como siempre y en todo momento , dió guerra hasta el final. Más allá de que no se ha podido llevar la victoria, forzó un tercer equipo ante Román Andrés Burruchaga, pero no fue bastante para darle la vuelta al marcador. El que fuera ganador del torneo en 2013 se despidió con un marcador de 6-4, 4-6, 6-3.
Pero el resultado fue lo de menos, porque el homenaje de después emocionó a todos y cada uno de los ayudantes y en el que recibió un cuadro con su suela marcada en la tierra, al estilo de Rafa Nadal en Roland Garros. Para al final salir de la Pista Central con un pasillo efectuado por los recogepelotas.
Así , Stan Wawrinka enfrenta ahora la última fase de la temporada y de su trayectoria como tenista. La gira norteamericana de pista dura, la da un giro asiática y la indoor europea serán sus últimos momentos en el circuito ATP tras más de 20 años.


